Mis peces y yo
Laura tenía 19 y yo 22 cuando empezamos a salir. Era mi último año de universidad y aquel verano sucedieron dos cosas dignas de remarcar: perdí la virginidad –tarde, lo sé- y gané un pequeño pez naranja en un puesto de lanzamiento de dardos de la feria local.
Nuestra relación no duró mucho, pero yo [...]

