Según va pasando el tiempo, el aficionado del acuario se interesa cada día más por el bienestar de sus animales. Se va pasando de los productos químicos comprados en la tienda a intentar recrear la naturaleza lo máximo posible en el interior del acuario. Se pasa de las plantas artificiales y la pequeña bomba de aire, a comprar plantas naturales y darles las condiciones de luz necesarias para que produzcan ese oxigeno tan necesario en el acuario. O incluso se dejan de usar alimentos comerciales para empezar a crear un ecosistema que sustente al acuario por sí mismo, alimentándolo después sólo esporádicamente y a modo de suplemento.

En este contexto, la típica raíz, rama o tronco que se introduce en el acuario no debe verse únicamente como un elemento de decoración, sino más bien como una pieza clave para contribuir al bienestar de nuestros peces y la tan deseada estabilidad del acuario.

Pero, ¿qué pasaría si introducimos un tronco en el acuario sin tratarlo antes? Y por mucho que en las tiendas de acuariofilia afirman que los troncos que venden están tratados y listos para ser introducidos en el acuario, siempre es recomendable tomar tus propias precauciones.

¿Cómo detectamos un tronco que no está debidamente tratado?
1.- Puede flotar en el acuario, lo que por cierto es muy natural, ya que es madera y la madera flota ^_^.
2.- El agua dejará de ser cristalina y empezará a teñirse de color, generalmente rojo.
3.- Corremos el riesgo de introducir una enfermedad en nuestro acuario: ¿quién sabe por dónde habrá pasado ese tronco antes de llegar a casa?

Estos tres problemas se solucionan en un hervor, y no es una forma de hablar. Es necesario hervir el tronco, tantas veces como sea necesario, cambiando el agua en cada ocasión hasta que deje de desprender ese dichoso tinte, que aunque no es perjudicial para nuestros animales, sí nos afea el acuario. Al hervir el tronco lo estamos esterilizando y además abrimos los poros de la madera para que se introduzca agua en ella, evitando así que el tronco flote.

Si después de tres o cuatro ebulliciones el tronco sigue tiñendo el agua,hay un truco para continuar con el proceso y no malgastar agua y tiempo:
introduce el tronco en la cisterna del water y déjalo allí en reposo usando el lavabo normalmente, hasta que veas que el agua sale limpia y clara. El propio cloro del agua se encargará de matar lo quede vivo en el tronco. Si después de hacer todo esto, el tronco todavía tiñe el agua del acuario, siempre puedes usar carbón activo y eliminar cualquier resto de coloración que aparezca en el acuario.

Es muy normal que pasados unos días o incluso una semana en el tronco empiece a crearse una cierta telilla, pelusilla o moho blanco. Se trata de hongos, pero igual que han llegado y se han reproducido se irán con el tiempo. Ahora bien si tienes prisa, tan solo tienes que volver a hervir el tronco una vez más y dejarlo secar al sol -o con el horno de cocina, ¡pero con cuidado de no quemar la casa!- y volverla a hervir una última vez.

Los beneficios que tiene el tronco en el acuario.
Un tronco dentro del acuario sirve, por ejemplo, como refugio para diferentes especies de animales, o para que la flora bacteriana crezca sobre él, ayudando en el ciclo del nitrógeno. Muchas microalgas beneficiosas lo usarán para propagarse, mejorando el ecosistema general del acuario. Además con el paso del tiempo el tronco ayuda a bajar el ph del agua lo cual, como todos sabemos, contribuye a eliminar los perjudiciales nitritos y nitratos.

El tronco puede ser usado como base para plantas, ya que muchas de ellas crecen mucho mejor si las raíces no se entierran, como es el caso del helecho de java o las anubias, e incluso podemos atar en él cualquier tipo de musgo o riccia flotante, que al hacer la fotosíntesis crear burbujas de oxigeno y podemos ver como suben las burbujas hacia la superficie del acuario.