Jorge y Sandra.

Ya ha pasado un año desde que los muertos empezaron a levantarse, tanto el ejercito como la policía han desaparecido junto al gobierno. Los humanos que no se han pasado al bando contrario como zombis, subsistimos como podemos escondidos de esas cosas inmunes al hambre la enfermedad o el frío, que con una paciencia infinita esperando a su presa.

Sandra y yo estamos escondidos en un edificio de Barcelona cerca de sagrada familia entre Nápoles y Sicilia, nos movemos entre edificios saltando de terrado en terrado, echando abajo las puertas  y forzando las ventanas de áticos y sobreaticos, para buscar agua y alimento. Hasta ahora ha vamos subsistiendo como podemos, pero cada vez es mas difícil encontrar algo que comer, lo ultimo fue un consomé de paloma.

Quien nos iba a decir que nos comeríamos a las ratas de los cielos. Por cierto también comemos ratas y lo que haga falta.

El problema esta en que ya no nos podemos quedar aquí, la ciudad esta tan  muerta que incluso los zombis la han abandonado para buscar alimento en otro sitio, y ahora solo quedan los vagos. Esos zombis que han entrado en estado catarsis por la falta de estímulos, y que esperan  a que algún ruido los encienda de nuevo.

Desde el terrado hemos hecho experimentos para comprobar que se necesita para volverlos a despertar, ha sido para deprimirse. El ruido sordo de un zapato tirado desde el segundo piso es suficiente para que  los zombies se despierten, lo peor que es que gruñen despertando a los compañeros que hay alrededor y hay empieza una reacción en cadena. Eso si sabemos que los zombies que no vuelven a tener estímulos a las semana se vuelven a quedar en ese estado.

Hace ya varias semanas que planeamos la huida de Barcelona, cuando las comunicaciones funcionaban se decía que el frío los dejaba atontados he incluso que si era lo suficiente intenso los congelaba o los dormía todo eso era cierto, comprobado con nuestros experimentos. Después de un año sin coches circulando por esta ciudad, el efecto invernadero que la rodeaba ha desaparecido y puedo decir que en enero hace mucho, mucho frío.

Durante estas semanas nos hemos preparado como hemos podido, en una de nuestras comunes expediciones hemos encontrado el almacén de lo que parecía ser un encofrador y nos hemos agenciado herramientas básicas, como alicates destornilladores y un par de martillos. Nunca se sabe cuando se tendrán que utilizar. y una pata de cabra para hacer palanca y si hace falta romper el cráneo ha algún zombi.

Hoy me he despertado a las 5 de la mañana por culpa del frío, la temperatura se acercaba a los 0 grados, creo que será suficiente para salir, el plan es simple, viajaremos de noche cuando el frío mas aprieta, correremos por rosello hasta llegar a padilla de hay a túnel de la robira ronda de dalt y la c-58 dirección Manresa, hay la temperatura suele bajar con facilidad de los 0 grados y seguro que las cosas están mejor. Tenemos la esperanza de encontrar algún núcleo de población, algún pueblo pequeño con una treintena de habitantes que se hayan adaptado a la situación, si no tenemos suerte siguiéremos por los pirineos Andorra Francia… siempre al norte en busca de temperaturas mas bajas.